Evangelio mas que buenas noticias

¿Qué es el Evangelio? Más que Buenas Nuevas

La Biblia nos muestra que Jesús inició su ministerio predicando “el evangelio del reino de Dios” (Marcos 1:14). Jesús enseñaba sobre el evangelio y la gente debía arrepentirse y creer. Pero para arrepentirse y creer en el evangelio, es fundamental conocer qué es el evangelio.

La palabra “evangelio”, como muchos saben, significa “buenas nuevas” o “buenas noticias”. Y listo, ahí nos quedamos. Los más avezados dirán que la palabra “evangelio” viene del griego “euangelion”, palabra compuesta por: “eu” (bueno) y “angelion” (mensaje, anuncio, noticia), aunque no es la única palabra griega que se traduce como “evangelio” en nuestras Biblias.

Las buenas noticias: la promesa cumplida

Si evangelio significa “buenas noticias”, lo lógico sería preguntarnos en qué consisten esas buenas noticias, y si nos conciernen o no.

La buena noticia (evangelio) consiste en el cumplimiento de la promesa que Dios realizó a los antepasados israelitas acerca de que Dios enviaría a su ungido (Cristo, mesías) para salvar a su pueblo, haciendo expiación por los pecados de toda la humanidad por su muerte, y por medio de su resurrección dar vida a todo aquel que en él crea.

Una de las primeras predicaciones de Jesús fue la siguiente, en una sinagoga de Nazaret:

“El Espíritu del Señor está sobre mí,
Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;
Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;
A pregonar libertad a los cautivos,
Y vista a los ciegos;
A poner en libertad a los oprimidos;
A predicar el año agradable del Señor.
Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él.
Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.”

Lucas 4:18-21

Con estas palabras les estaba diciendo que él era el mesías que estaban esperando. La reacción de los oyentes no fue alegría… no creyeron y se llenaron de ira, incluso intentaron matarle.

Cuando Pablo predicó el evangelio en Antioquía, lo resumió de en los siguientes versículos:

“Y nosotros también os anunciamos el evangelio de aquella promesa hecha a nuestros padres, la cual Dios ha cumplido a los hijos de ellos, a nosotros, resucitando a Jesús; como está escrito también en el salmo segundo: Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy.”
Hechos 13:32-33 RV1960

“Dios prometió a nuestros antepasados que enviaría a un salvador, y nosotros les estamos dando esa buena noticia: Dios ha cumplido su promesa, pues resucitó a Jesús. Todo sucedió como dice en el segundo salmo: “Tú eres mi Hijo; desde hoy soy tu padre.”
Hechos 13:32-33 TLA

Buena noticia

¿Te alegras por la promesa cumplida? Si te prometieron que ahora en este mes te subirían el sueldo en un 50%, y visualizas tu estado de cuenta bancaria y te das cuenta que efectivamente te cumplieron la promesa ¿esa es una buena noticia? ¿Te alegras por eso?

Pero no todos se alegraron. Esta promesa era muy esperada en los tiempos de Jesús, sin embargo no le conocieron, pues, a pesar de que Jesús dio cumplimiento a todas las profecías relacionadas al mesías – los judíos esperaban a otro tipo de mesías, uno distorsionado por las circunstancias que estaban viviendo como nación bajo el yugo del Imperio Romano de entonces. Esperaban a un Jesús guerrero y político que salvara a su pueblo de los romanos. No les interesaba ser salvos de sus pecados.

Distorsiones al evangelio

En la antigua ciudad de Galacia se fundó una de las tantas iglesias en los territorios que actualmente están bajo el dominio de Turquía. Los hermanos de ese lugar habían recibido el evangelio de primera fuente, el único evangelio de Jesucristo. Pero luego empezó a mutar para convertirse en “un evangelio diferente”. Pablo les escribió:

“Estoy maravillado (horrorizado) de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo.
Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.
Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.” Gálatas 1:6-9

Eso ocurrió hace cientos de años en Galacia, pero sigue ocurriendo hasta nuestros días, donde muchos creen y profesan un evangelio diferente, distorsionado, no acorde a las Escrituras. Esos son evangelios hechos a la medida de los gustos de las personas y no conforme a Dios.

Necesidad y gustos: Agentes que distorsionan

Cuando esperamos cosas distintas de Jesús (como por ejemplo, un Jesús milagrero, un Jesús compañero, un Jesús ayudador) automáticamente se distorsiona nuestro entendimiento sobre el evangelio debido a nuestras necesidades y gustos: Ya no es el salvador de nuestros pecados, sino el salvador de nuestras finanzas, el salvador de nuestra salud, el salvador de nuestras relaciones matrimoniales, etc. Y nos ciega el mismo velo que cegó a los judíos cuando no conocieron a Jesús, porque su evangelio era del reino de los cielos, pero ellos esperaban un reino terrenal. Era lo que ellos querían y si no lo desechaban.

Nuestra naturaleza humana nos hace buscar por instinto lo que a nosotros nos gusta, lo que más nos acomoda. Y si no nos gusta leer ni estudiar, somos presa fáciles para caer en evangelios diferentes, pues nuestra guía para encontrar al evangelio real no será la Biblia, sino nuestros propios gustos. Algunos tipos de evangelios diferentes:

  • Sectas: Muchos siguen un evangelio diferente porque están en religiones donde no se les permite cuestionar las enseñanzas de los líderes.
  • Legalistas: Otros siguen un evangelio diferente pues tiene apariencia de más piedad, de sacrificio y lleno de reglas que no están en la Biblia. Este evangelio de la prohibición suele ser atractivo pues aparenta ser espiritual, pero como le dice Pablo a los colosenses, tales preceptos “no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne” (Col.2:23)
  • Tradicionalistas: Otros siguen un evangelio diferente porque así lo aprendieron y seguirán así (tradición, temor al cambio)
  • Pragmáticos: Otros siguen un evangelio diferente porque les ha resultado (orientado al logro, no a la verdad)
  • Sin compromiso: Otros siguen un evangelio diferente porque sienten que “así no más” es suficiente (ley del mínimo esfuerzo, son los que acuden a Dios cuando tienen problemas)

El evangelio ha sido anunciado por cientos de años y está claramente expuesto. Aun así las distorsiones han hecho que muchos se desvíen, haciendo que el “dios de este siglo” (¿Cuál es su dios?) les haga perder el norte:

“Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.”
2 Corintios 4:3-4

Vivir y predicar un evangelio diferente al que está escrito en la Biblia es sumamente peligroso, se está expuesto a maldición (anatema).

Muchos viven su propio evangelio sin darse cuenta. Piensan y creen que viven el evangelio de Jesucristo, pero no. Algunos ni siquiera se lo cuestionan y prefieren no pensar en ello, pero las Escrituras nos mandan a evaluarnos constantemente para ver si realmente estamos en la verdad:

“Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?”
2 Corintios 13:5

Este examen debe ser periódico, debemos estar al día, como un automóvil lo está con su revisión técnica para asegurarse que funcionará correctamente. ¿Estamos en el verdadero evangelio?

El evangelio que transforma: La prueba del camión

camión

Imagina que llego tarde a una reunión y me disculpo diciendo: “Ruego que me disculpen, pero al atravesar la calle, un camión de alto tonelaje me pasó por encima y me arrastró diez cuadras. Pero me paré, corrí y llegué hasta acá”

¿Creerías mi historia? Absolutamente no. Pensarías que estoy loco o que estoy mintiendo, porque ante un impacto de tal magnitud sería físicamente imposible presentarse como si nada hubiera pasado. De estar vivo, tendría que estar en una camilla, sangrando y con la ropa destrozada. ¡Un camión me pasó por encima!

Del mismo modo, si no visualizas – tanto en mí como en tí mismo – un cambio radical después de conocer y creer en el evangelio de Jesucristo, es porque hay un gran problema:

  • No conocemos el evangelio (quizá conocemos uno distorsionado).
  • No creemos el evangelio (quizá creemos en uno a nuestra medida).
  • No obedecemos el evangelio (quizá obedecemos a nuestros gustos y cuando hay necesidad).
  • Nos mentimos a nosotros mismos.

El evangelio es como ese tremendo camión que nos pasó por encima y nos transformó por completo. Si eso no se nota, es porque no ocurrió.

Conclusión ¿Qué debo hacer con el evangelio?

El evangelio está hecho para:

  1. Ser creído  (Marcos 1:15) “creed en el evangelio”.
  2. Ser obedecido (2 Tesalonicenses 1:8) “llama de fuego para dar retribución a los que no conocieron a Dios ni obedecen al evangelio”
  3. Ser predicado a todo el mundo, a todas las personas (Marcos 16:15) “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura”
  4. Ser vivido con todo su poder (Romanos 1:16) “No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree”

Hagamos el examen hoy. Asegurémonos de estar viviendo conforme al mensaje de la cruz y permitamos que el poder transformador de Dios guíe cada paso de nuestra vida.


canon nuevo testamento

El Canon del Nuevo Testamento

Como ya mencionamos antes, la palabra “canon”, proviene del griego kanon, significa “regla” o “medida”, y al hablar de Canon bíblico, se refiere a la lista de los libros que forman parte de la Biblia y que son reconocidos como inspirados por Dios, siendo la base para la fe y la vida cristiana.

El canon del Nuevo Testamento no fue creado de un momento a otro por un concilio que decidió qué libros incluir y cuáles dejar fuera. Sin embargo, esto no fue así. El proceso empezó con la circulación de los primeros escritos apostólicos del primer siglo hasta el cierre definitivo a finales del siglo IV.

En este artículo explicaremos cómo se desarrolló este proceso y cuáles fueron los criterios que la iglesia utilizó para reconocer qué escritos eran realmente la Palabra de Dios.

El proceso histórico de formación

La formación del canon del Nuevo Testamento se llevó a cabo entre el siglo I y el siglo IV de nuestra era. Este proceso fue impulsado tanto por necesidades internas de la iglesia como por desafíos externos.

1. La era apostólica (siglo I)
Durante este tiempo, los apóstoles escribieron cartas y relatos sobre la vida y enseñanzas de Jesús. Estas cartas, como las de Pablo, comenzaron a circular rápidamente entre las iglesias (Colosenses 4:16). Desde el inicio, estos escritos fueron muy valorados y considerados al nivel de las Escrituras del Antiguo Testamento (2 Pedro 3:15-16).

2. El desafío de las herejías (siglo II)
Con el paso del tiempo, surgieron enseñanzas falsas que confundían a los creyentes. Por ejemplo, Marción rechazó el Antiguo Testamento y modificó el Nuevo, mientras que los gnósticos crearon sus propios “evangelios”.

Este contexto obligó a la iglesia a definir con mayor claridad qué libros eran verdaderamente apostólicos, con el fin de proteger la sana doctrina.

3. El reconocimiento oficial (siglos III y IV)
Aunque la mayoría de los libros ya eran aceptados, algunos generaban dudas (como Hebreos o Apocalipsis). Finalmente, en el año 367 d.C., Atanasio presentó la lista de los 27 libros del Nuevo Testamento tal como la conocemos hoy.

Más adelante, los concilios de Hipona (393 d.C.) y Cartago (397 d.C.) confirmaron esta misma lista, reconociendo oficialmente lo que ya era ampliamente aceptado en la iglesia.

Los criterios de canonicidad

La iglesia primitiva no eligió los libros al azar, sino que utilizó criterios claros para reconocer cuáles eran inspirados por Dios.

1. Apostolicidad
El libro debía haber sido escrito por un apóstol o por alguien cercano a uno. Este fue el criterio más importante. La autoridad apostólica garantizaba que el mensaje provenía directamente de Cristo o de su círculo más cercano.

2. Ortodoxia (la regla de fe)
El contenido del libro debía estar en armonía con la enseñanza ya conocida sobre Jesús y con el Antiguo Testamento. Si un escrito enseñaba algo diferente o extraño, era rechazado.

3. Catolicidad (uso universal)
El libro debía ser reconocido y utilizado por muchas iglesias, no solo por un grupo pequeño. Esto mostraba que el Espíritu Santo guiaba a toda la iglesia en el reconocimiento de estos escritos. Ryrie menciona que ningún libro que fue cuestionado por un gran número de iglesias llegó finalmente a ser admitido en el canon1.

¿Cuándo se cerró el canon del Nuevo Testamento?

El canon del Nuevo Testamento se considera cerrado hacia fines del siglo IV, cuando ya existía un consenso general en la iglesia sobre los 27 libros. Este reconocimiento quedó claramente expresado en la Carta Pascual de Atanasio en el año 367 d.C., y luego fue confirmado en los concilios de Hipona (393 d.C.) y Cartago (397 d.C.). Desde ese momento, no se agregaron nuevos libros, ya que se entendió que la revelación apostólica había sido completa.

Conclusión

El estudio del canon del Nuevo Testamento muestra claramente cómo Dios actuó a lo largo de la historia. Algo muy importante es entender que la iglesia no inventó el canon, sino que lo descubrió y reconoció. Es decir, los libros ya eran inspirados; la iglesia simplemente los reconoció como tales.

“Los escritos bíblicos no poseen autoridad divina porque están en el canon, sino que están en el canon porque son inspirados, es decir, porque poseen autoridad divina” (N.B. Stonehouse)2

Es muy importante conocer este tema, porque fortalece nuestra confianza en la Biblia. Nos ayuda a entender que no es un conjunto de libros elegidos al azar, sino el resultado de un proceso serio, cuidadoso y guiado por Dios.

Este conocimiento es una herramienta muy valiosa en la apologética, ya que nos permite responder a quienes cuestionan la confiabilidad de la Biblia. Saber de dónde viene y cómo fue reconocida nos da argumentos firmes para defender nuestra fe.

Referencias

  1. Ryrie, Charles C. Teología Básica. ↩︎
  2. N.B. Stonehouse, citado en “¿Cómo llegó la Biblia hasta nosotros?”, Puigvert, Pedro, 1999, p.154 ↩︎

Mira también:

El canon del Antiguo Testamento: https://maranata.cl/canon-antiguo-testamento/

canon antiguo testamento

El Canon del Antiguo Testamento

Al conversar con personas que no comparten la fe en Cristo, se hace recurrente el cuestionamiento de la autoridad de la Biblia como palabra inspirada de Dios. ¿Quién escribió la Biblia? ¿Por qué debo creer en ella si fue escrita por hombres? Para responder estas inquietudes tenemos que ir a la historia de la formación del canon de las Escrituras, específicamente en este artículo, del Antiguo Testamento.

El desarrollo del Canon de la Biblia nos ayuda a entender nuestra fe sobre la inspiración divina de Las Escrituras. También nos ayuda a entender por qué hay diferencias entre nuestra Biblia protestante de 66 libros respecto a las versiones católicas de 73 libros.

Vamos a conocer lo más importante de la historia de la formación del canon del Antiguo Testamento, y en otro momento lo haremos con el canon del Nuevo Testamento.

¿Qué es el canon?

La palabra “canon” viene del griego “kanon” el cual se refiere a una vara recta, utilizada como regla o instrumento de medida.1

Esta palabra la podemos encontrar en las epístolas del apóstol Pablo donde se usa como una regla de acción (Gálatas 6:16; Filipenses 3:16). 

Desde el siglo IV de nuestra era, esta “regla” se ha utilizado para designar la correcta lista de los libros inspirados de la Biblia2. A todos los libros que no se consideraron inspirados se les llamó “apócrifos”.

De no existir esta regla o canon, no podríamos determinar cuales son los escritos inspirados por Dios. Es imprescindible conocer cuales escritos han sido inspirados divinamente para poder confiar implícitamente en ellos como la norma de fe y práctica3.

Historia de la formación del canon del Antiguo Testamento

A diferencia del Nuevo Testamento, cuyo proceso de canonización abarcó unos cuatro siglos, el canon del Antiguo Testamento se formó a lo largo de más de mil años. 

El pueblo judío reconoció gradualmente una colección sagrada de libros conocida hoy como la Tanaj, acrónimo hebreo de las tres divisiones de su Biblia: Torah (ley), Nebiim (profetas) y Ketubim (escritos).

El proceso mediante el cual se formó la Biblia Hebrea no dependió de un solo evento o concilio, sino de un reconocimiento progresivo que se puede dividir en las siguientes etapas:

  1. La Ley (Torá): Fue la primera sección que el pueblo de Israel reconoció como divinamente autoritativa. Desde el momento en que Moisés escribió el “libro del pacto” (Éxodo 24:4), los israelitas lo aceptaron como la mismísima Palabra de Dios. Como señala Pablo Hoff, Moisés al escribir las palabras de la ley, dio órdenes a los levitas de tomar “este libro de la ley y ponedlo junto al arca del pacto” (Dt. 31:24–26). En este caso, el escritor, en un sentido, canonizó sus propias composiciones4.
  2. Los Profetas (Nevi’im) y los Escritos (Ketuvim): Se desconoce el proceso exacto por el cual los judíos llegaron a reconocer como canónicos estos textos. Sin embargo, a medida que los profetas hablaban en nombre de Dios, sus escritos fueron atesorados como mensaje divino. Esto parece indicar que tan pronto como un profeta escribió su mensaje, este llegó a ser parte de las Escrituras.
  3. El Concilio de Jamnia (aprox. 90 d.C.): Tras la destrucción del templo de Jerusalén en el año 70 d.C., los rabinos judíos se reunieron en Jamnia para discutir la canonicidad de algunos libros cuestionados (concilio que algunos ponen en duda). El canon hebreo no se creó en esa instancia, sino más bien, Jamnia sirvió para confirmar los libros que la comunidad judía ya aceptaba y para cerrar debates periféricos sobre la inclusión de libros como Eclesiastés o Cantar de los Cantares. Como indica C.Ryrie, estas discusiones tenían que ver con un canon ya existente5.

Los Criterios de Canonicidad Judíos

Para que un libro fuera aceptado en la colección sagrada, debía pasar por el filtro riguroso de la comunidad hebrea. Entre los criterios se pueden mencionar los siguientes:

  • Autoridad Profética: El texto debía ser escrito por un profeta reconocido o alguien con el don profético, respaldado por Dios mediante milagros o el cumplimiento exacto de sus palabras. Moisés, David, Isaías y Daniel cumplían este requisito esencial.
  • Armonía con la Ley de Moisés: Ningún libro nuevo podía contradecir la revelación fundamental dada en la Torá (los primeros cinco libros). Según Deuteronomio 13, cualquier mensaje, incluso si venía acompañado de señales, debía ser rechazado si desviaba al pueblo del Dios revelado en el pacto.
  • El Cese de la Profecía: Los judíos sostenían la firme convicción de que la “voz profética” había cesado en Israel con el profeta Malaquías (alrededor del 400 a.C.). Esta es la razón principal por la cual los libros Apócrifos o Deuterocanónicos (escritos en el período intertestamentario, como 1 y 2 Macabeos) nunca fueron aceptados en el canon judío, pues ellos mismos reconocen haber sido escritos en tiempos donde no había profeta en Israel (1 Macabeos 9:27).
  • Idioma hebreo: Sobre todo como respuesta a la versión griega de las Escrituras, la cual tenía libros agregados que fueron rechazados por el canon judío.

Conclusión

Cuando el apóstol Pablo le escribe a Timoteo enseñándole que “toda la Escritura es inspirada por Dios” (2 Timoteo 3:16), cabe la pregunta ¿Cuál es esa escritura inspirada? ¿Qué o qué determina que es escritura inspirada? ¿Por qué otros escritos tan antiguos como los canónicos fueron apartados y clasificados como apócrifos? El proceso histórico de la formación del canon nos da la respuesta.

En el Nuevo Testamento se confirma que son los judíos los depositarios de la Revelación:

“¿Qué ventaja tiene, pues, el judío? ¿o de qué aprovecha la circuncisión? Mucho, en todas maneras. Primero, ciertamente, que les ha sido confiada la palabra de Dios.” (Romanos 3:1-2)

Por lo tanto, el canon judío es válido para todo efecto del Antiguo Testamento, el cual tiene el mismo contenido de nuestras biblias hasta hoy, puesto que “nuestras Biblias tienen 39 libros inspirados, cuyo texto corresponde exactamente a la división de 24 rollos practicada por Israel”6.

Y lo más maravilloso, es que el mismo Señor Jesucristo citó estas Escrituras, refiriéndose exactamente a la misma estructura de tres partes de la Biblia Hebrea:

“Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.” (Lucas 24:44)

Es, por lo tanto, el Antiguo Testamento que tenemos en nuestras Biblias, el mismo que Jesús leyó, amó y de las cuales testificó que hablaban de Él. 

Estudiar la canonicidad nos protege contra confusiones respecto a libros apócrifos y reafirma nuestra fe en que Dios es lo suficientemente poderoso no solo para inspirar Su Palabra, sino para preservarla intacta a través de los siglos.

Referencias

  1. kanon (κανών, G2583), Diccionario VINE Nuevo Testamento. ↩︎
  2. Puigvert, Pedro. ¿Cómo llegó la Biblia hasta nosotros?, 1999, p.11 ↩︎
  3. Hoff, Pablo. Teología Evangélica (Tomos I y II), 2005, p.105 ↩︎
  4. Hoff, Pablo. Teología Evangélica (Tomos I y II), 2005, p.110 ↩︎
  5. Ryrie, Charles. Teología Básica, 1993, p.48 ↩︎
  6. Puigvert, Pedro. ¿Cómo llegó la Biblia hasta nosotros?, 1999, p.155 ↩︎

Mira también:

El canon del Nuevo Testamento: https://maranata.cl/canon-nuevo-testamento/

revelacion general especial

La Revelación General y Especial de Dios

En esta ocasión vamos con un concepto que se estudia en teología: La revelación. La palabra «revelación» (del gr. “apokalupsis”), etimológicamente hablando, viene del vocablo “revelatio”, que tiene por significado el descubrir o manifestar lo revelado o secreto.

De todas las cosas que desconocemos, el conocimiento más importante que permanecía en secreto para la humanidad – producto del pecado – era la del del único Dios todopoderoso, creador del universo y salvador de todos los que le reciban.

¿Qué o quién reveló el conocimiento de Dios a los hombres? ¿Cómo nosotros sabemos de Él? Esto debido a la revelación de Dios

La Revelación de Dios ilumina al hombre caído

  • El ser humano, por su naturaleza y por sus propios medios, está a ciegas respecto a la naturaleza divina.  Estamos en una habitación oscura intentando adivinar qué hay en ella. Si Dios no encendiera la luz, jamás podríamos encontrarlo.
  • Nuestra ciencia, instrumentos y tecnología no son y nunca serán suficientes para descubrir a Dios. Si se pudiera hacer, Dios ya no sería Dios.
  • Por lo tanto se necesitó de la iniciativa divina, pues si Dios no da el primer paso para darse a conocer, el hombre permanece en la oscuridad.

El Propósito de la Revelación

  • Dios se da a conocer para que el hombre pueda volver a tener una relación con Él.
  • La finalidad que tiene la revelación por parte del Dios perfecto, inalcanzable e invisible, es darse a conocer a los hombres, los cuales son incapaces de descubrirlo por sus propias limitaciones, por lo que Dios ha actuado en su misma historia para que este sepa de su existencia y descubra sus perfecciones o atributos.
  • Dios se revela para manifestar su bondad, para nuestro propio bien. Como dice Pablo Hoff: “Se revela para el beneficio de los hombres a fin de que le conozcan personalmente, sus pecados sean perdonados y la comunión con él sea restaurada” (Teología Evangélica, Hoff, p. 34).

Formas de revelación

  • En Teología se distinguen dos formas en que Dios se manifiesta:
    • La revelación general
    • La revelación especial.

La Revelación General

revelacion general

Dios ha dejado su firma en todo lo que existe manifestándose a toda la humanidad por medio de la naturaleza. Esta revelación es “general” porque está disponible para todos, en todo lugar y en todo tiempo. Se manifiesta principalmente a través de:

  • La Creación: El Salmo 19:1 dice: “Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos”. El apóstol Pablo también es categórico en Romanos 1:20: “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.”

El orden del universo y la belleza de la tierra son argumentos mudos pero poderosos de su poder y sabiduría.

  • La Conciencia Humana: El hombre nace con un instinto religioso. Hay una inclinación hacia lo divino que apunta a nuestro Creador. 

También se manifiesta a través de un sentido interno del bien y del mal y una conciencia de la existencia, la trascendencia y una noción de la eternidad.

“Dios hizo todo hermoso en su tiempo, luego puso en la mente humana la noción de eternidad, aun cuando el hombre no alcanza a comprender la obra que Dios realiza de principio a fin.” (Eclesiastés 3:11, NVI)

Alcance y Limitación

La revelación general es como un mapa que te dice que hay un tesoro, pero no te dice cómo llegar a él. Según Romanos 1:20, es suficiente para reconocer que Dios existe y dejarnos “sin excusa”, pero es insuficiente para darnos la salvación. Nos dice que Dios existe, que es creador de todo y es poderoso, pero no nos dice que Dios es amor ni salvador.

La Revelación Especial

Es la comunicación directa de Dios para salvar al hombre, centrada en la Biblia y en Cristo. Se ha manifestado en las siguientes formas:

revelacion especial
  • Teofanías/Manifestaciones Físicas: Dios presentándose de forma física o sensible, como en el monte Sinaí o el ángel del Señor.
  • Sueños y Visiones: Medios sobrenaturales donde Dios habla a un profeta dormido (sueño) o despierto (visión).
  • La Palabra Profética: Mensajes directos dados a profetas y mensajeros para guiar, corregir o anunciar el futuro. 
  • La Biblia (La Escritura): Dios guió a los autores humanos para comunicar su mensaje de manera precisa.
  • Jesucristo (El Verbo Encarnado): Es la máxima revelación, Dios hecho hombre para enseñar y salvar.

Propósito Redentor

A diferencia de la revelación general, en la revelación especial la Biblia nos da el nombre del Salvador y los detalles de su plan.

“Pero estas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.” (Juan 20:31)

La revelación general prepara el camino, pero la especial entrega el mensaje. Esta relación y propósito final de ambas revelaciones bien la resume Pablo Hoff: “Puesto que por la revelación general toda la humanidad tiene algún conocimiento de que Dios existe, el pecador al escuchar el evangelio, tiene previamente algún concepto de Dios, es decir, la idea de Dios no le es sin significado. Así la revelación general puede abrir su mente para aceptar la revelación especial.” (Teología Evangélica, Hoff, p.44)

Conclusión

  • La humanidad no puede descubrir a Dios, sino que Dios mismo se reveló.
  • La revelación general nos dice que Dios existe; la revelación especial nos dice quién es Dios  y cómo nos salva.
  • Debemos acudir a la revelación especial (la Biblia) para encontrar la revelación máxima, a Jesucristo. la vida eterna, sabiendo que la creación ya nos ha preparado para ese encuentro.
  • El objetivo final de toda revelación no es que el hombre sea más sabio, sino que sea reconciliado y salvo.

naviad pagana

¿La Navidad es pagana? Origen, sincretismo y una reflexión bíblica

Cada mes de diciembre vuelve a la mesa un típico tema de discusión en los círculos cristianos: ¿Es pagana la navidad? Algunos la celebran con alegría, otros la aceptan con cautela, otros la rechazan, y algunos incluso la condenan. Ante tanta opinión cruzada, me puse a indagar sobre el asunto, y si tú estás con la misma duda, espero que este artículo te sea de ayuda.

¿Qué significa “Pagano”?

El diccionario de la RAE define pagano como:: 

Que no es cristiano ni de ninguna de las otras grandes religiones monoteístas. Especialmente referido a los antiguos griegos y romanos.

La palabra proviene del latín paganus, que originalmente significaba “habitante del campo” o “aldeano” (pagus: distrito rural). Cuando el cristianismo comenzó a expandirse en el Imperio Romano, fueron precisamente las zonas rurales las que más resistieron la nueva fe, manteniendo cultos idolátricos tradicionales. Con el tiempo, pagano pasó a ser un término despectivo para decirle “campesino inculto” al que aún no había aceptado el cristianismo.

A medida que el cristianismo se volvió la religión oficial, el término cambió su sentido sociológico por uno teológico. “Pagano” pasó a definir a todo aquel que no fuera cristiano, judío o (más tarde) musulmán.

Entonces ¿Es pagana la Navidad?

Si “pagano” es algo que no es cristiano, entonces preguntaremos ¿Es cristiana la navidad? Pareciera que la respuesta lógica es “sí, es cristiana” debido a que celebra el nacimiento de Jesús. Pero la controversia se centra en sus orígenes, respecto a la fecha y de todas sus tradiciones.

¿Origen pagano?

Lo primero que debemos tener claro es que, en la Biblia no aparece nada de lo que se hace en la celebración de la Navidad de nuestro tiempo. Ni la fecha de nacimiento, ni el mandamiento para celebrar el “cumpleaños de Jesús”, ni los árboles, ni los obsequios, nada de nada.

Entonces, si la Navidad no tuvo origen en la Biblia, entonces tuvo un origen fuera del cristianismo, un origen pagano. Veamos: 

La fecha

La Biblia no menciona ninguna fecha para el nacimiento de Jesús. De hecho, las descripciones de los pastores cuidando sus rebaños al aire libre sugieren que no pudo ser en el invierno del hemisferio norte, es decir, no pudo ser en diciembre.

La elección del 25 de diciembre no fue accidental, sino estratégica. Esta fecha era el epicentro de grandes cultos solares dedicados a deidades al solsticio de invierno. Los romanos celebraban las Saturnales, al Sol Invicto (el renacimiento del sol tras el solsticio de invierno), y los pueblos del norte de Europa encendían grandes hogueras para atraer el regreso del sol.

En este contexto, el cristianismo del siglo IV decidió “bautizar” estas fiestas populares para facilitar la conversión de los paganos al Imperio, sustituyendo al “Sol Invicto” por el “Sol de Justicia”. No obstante, hay que decir que no todos los historiadores sostienen esta tesis de que la Iglesia lo adoptara específicamente para “cristianizar” tales fiestas 1.

Las tradiciones

  • El Árbol de Navidad se relaciona al culto de los pueblos germánicos quienes decoraban robles para celebrar el regreso de la vida en invierno. 
  • Las velas y luces representaban la magia para “ayudar” al sol a recuperar su fuerza tras la noche más larga del año.
  • Santa Claus también se atribuye a leyendas nórdicas al cual se le fueron añadiendo elementos como su popular traje rojo en épocas ya recientes debido al consumo contemporáneo.

En resumen, sí, la Navidad que conocemos tiene orígenes paganos. Pero sigamos adelante, aún quedan preguntas por responder.

Si algo tuvo origen pagano ¿todavía lo sigue siendo ahora? ¿El origen determina el significado actual?

Aquí está el punto central. El origen histórico no determina automáticamente la naturaleza actual de una celebración. En teología e historia, una regla básica es distinguir entre:

  • Origen histórico: de dónde proviene una práctica.
  • Significado actual: qué comunica y cómo se usa hoy.

Muchas cosas que hoy usamos para la fe cristiana no nacieron en un contexto bíblico ni cristiano, pero fueron resignificadas. Por ejemplo:

  1. La estructura del sermón: La predicación organizada (introducción, desarrollo y conclusión) proviene de la retórica clásica grecorromana (Aristóteles). El apóstol Pablo mismo utiliza recursos retóricos en sus cartas. Hoy esta estructura – que se sigue enseñando en nuestras escuelas de homilética – sirve para exponer fielmente la Escritura, no para honrar a dioses paganos.
  2. El anillo matrimonial: Se encuentran anillos de intercambio y uso simbólico en Egipto y culturas del Mediterráneo antiguo como marca de compromiso, autoridad o pacto. En Roma el anillo se volvió un símbolo legal de contrato y posesión, usado en contextos civiles y religiosos. Con el tiempo la práctica fue asumida por la iglesia y resignificada: de signo civil pasó a expresar el pacto nupcial, la fidelidad y el compromiso mutuo bajo la bendición divina.
  3. La cruz: Era un método de ejecución para humillar y torturar. En la cultura judía del siglo I la crucifixión era un signo de maldición: Deuteronomio 21:23 (“maldito sea el que haya sido colgado en un madero”). El Nuevo Testamento proclama con fuerza la “palabra de la cruz” (1 Corintios 1:18) y transforma el significado: el instrumento de muerte se convierte en el signo central de la obra redentora de Cristo.

Tomando estos ejemplos, ¿la estructura que le damos a nuestras predicaciones es pagana? ¿El anillo matrimonial es pagano? ¿Hacer uso de la cruz es pagano? Si lo haces para honrar a otros dioses (como en sus orígenes), entonces sí. Pero si lo haces para honrar a Jesucristo, entonces no.

El calendario que usamos para agendar nuestras actividades de la iglesia ¡también tuvo un origen pagano! Todos los días de la semana deben sus nombres a deidades romanas. ¿Esto lo hace pagano hoy en día? No honramos al dios de la guerra si agendamos una actividad para el martes. 

Y así con un sin fin de elementos de nuestra cultura que tienen orígenes paganos, pero que ahora tienen un uso muy diferente.

Lo que antes fue pagano, hoy no tiene por qué serlo necesariamente. En el caso de la navidad (como tantas otras tradiciones, elementos, usos y costumbres de nuestra sociedad) ocurre lo mismo: tuvo un origen pagano, pero desde hace muchos años que ya no lo es, por lo tanto la Navidad no es pagana.

¿No es sincretismo?

Sincretismo no es usar algo que tuvo origen pagano. Sincretismo es mezclar sistemas religiosos incompatibles, de modo que:

  • Se conserven creencias, dioses o prácticas paganas junto con la fe bíblica.
  • Se diluya o redefina el mensaje central del evangelio.
  • Se atribuya valor espiritual a ritos o símbolos paganos como si aún lo tuvieran.

Ejemplos de sincretismo en la Biblia:

  • Israel adorando a Dios y a Baal al mismo tiempo (1 Reyes 18): Los israelitas no habían abandonado a Jehová por completo a cambio de Baal. Lo que estaban haciendo era intentar seguir a ambos. Tenían un altar para Jehová por tradición y ley (ya en ruinas), pero también acudían a los altares de Baal por conveniencia económica.
  • El becerro de oro: Los israelitas no cambiaron simplemente a Dios por un ídolo egipcio, sino que Aarón construye el becerro y proclama: “Mañana será fiesta para Jehová(Éxodo 32:5). No estaban intentando abandonar al Creador por otro dios, sino que intentaron reducirlo a una criatura, pues dijeron: “Este es tu dios” (Éxodo 32:4). Una mezcla de adoración a dos deidades.

Sincretismo sería:

  • Celebrar el nacimiento de Cristo junto con el culto al sol.
  • Atribuir poder espiritual al árbol, a la fecha o a los rituales.
  • Pensar que Dios “se manifiesta más” por hacer ciertos actos festivos.

Lo que ocurrió históricamente:

  • El cristianismo no adoptó el culto solar, lo desplazó.
  • No se adora al sol, ni a Saturno, ni a la naturaleza.
  • El mensaje central es: Dios se hizo carne (Juan 1:14).

Resultado actual:

  • No hay mezcla doctrinal.
  • No hay continuidad religiosa.
  • No hay transferencia de significado espiritual pagano.

Por lo tanto, no es sincretismo.

¿Entonces hay que celebrar la Navidad?

Depende. La Biblia no manda celebrar la Navidad, pero tampoco la prohíbe. Por eso la pregunta correcta no es “¿Está permitido?” sino “¿Conviene?”, “¿Edifica?”.

“Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica” (1 Corintios 10:23).

La Navidad puede convertirse en algo vacío o incluso contrario al evangelio cuando:

  • Se reduce al consumismo.
  • Se pierde toda referencia a Cristo.
  • Se transforma en presión social, envidia o exceso.

Pero también puede ser una oportunidad redentora cuando:

  • Se centra en la encarnación.
  • Fomenta la gratitud, la generosidad y la familia.
  • Se usa para anunciar el evangelio.

Conclusión

Si aplicamos el criterio “todo lo que tuvo origen pagano es inválido”, no podríamos usar la cruz, ni la estructura del sermón, ni los anillos matrimoniales, ni nuestro calendario, ni gran parte de nuestro lenguaje y cultura.

En cuanto a la Navidad, la Iglesia no mezcló paganismo con el evangelio, sino que resignificó elementos culturales para anunciar a Cristo. Es así como en nuestros días, para millones de cristianos, la Navidad no celebra al sol, ni a Saturno, ni a deidades paganas, sino La encarnación del Hijo de Dios (Juan 1:14) y el misterio de Dios hecho hombre (Gálatas 4:4).

Celebra la Navidad si te edifica y glorifica a Cristo, y si no te conviene, no la celebres. En ambos casos, hazlo para la gloria de Dios.

  1. Para más detalles, consulta “Navidad: Origen, significado y textos” de Justo L. González, Editorial Mundo Hispano, 2019 ↩︎