canon antiguo testamento

El Canon del Antiguo Testamento

Al conversar con personas que no comparten la fe en Cristo, se hace recurrente el cuestionamiento de la autoridad de la Biblia como palabra inspirada de Dios. ¿Quién escribió la Biblia? ¿Por qué debo creer en ella si fue escrita por hombres? Para responder estas inquietudes tenemos que ir a la historia de la formación del canon de las Escrituras, específicamente en este artículo, del Antiguo Testamento.

El desarrollo del Canon de la Biblia nos ayuda a entender nuestra fe sobre la inspiración divina de Las Escrituras. También nos ayuda a entender por qué hay diferencias entre nuestra Biblia protestante de 66 libros respecto a las versiones católicas de 73 libros.

Vamos a conocer lo más importante de la historia de la formación del canon del Antiguo Testamento, y en otro momento lo haremos lo mismo con el canon del Nuevo Testamento.

¿Qué es el canon?

La palabra “canon” viene del griego “kanon” el cual se refiere a una vara recta, utilizada como regla o instrumento de medida.1

Esta palabra la podemos encontrar en las epístolas del apóstol Pablo donde se usa como una regla de acción (Gálatas 6:16; Filipenses 3:16). 

Desde el siglo IV de nuestra era, esta “regla” se ha utilizado para designar la correcta lista de los libros inspirados de la Biblia2. A todos los libros que no se consideraron inspirados se les llamó “apócrifos”.

De no existir esta regla o canon, no podríamos determinar cuales son los escritos inspirados por Dios. Es imprescindible conocer cuales escritos han sido inspirados divinamente para poder confiar implícitamente en ellos como la norma de fe y práctica3.

Historia de la formación del canon del Antiguo Testamento

A diferencia del Nuevo Testamento, cuyo proceso de canonización abarcó unos cuatro siglos, el canon del Antiguo Testamento se formó a lo largo de más de mil años. 

El pueblo judío reconoció gradualmente una colección sagrada de libros conocida hoy como la Tanaj, acrónimo hebreo de las tres divisiones de su Biblia: Torah (ley), Nebiim (profetas) y Ketubim (escritos).

El proceso mediante el cual se formó la Biblia Hebrea no dependió de un solo evento o concilio, sino de un reconocimiento progresivo que se puede dividir en las siguientes etapas:

  1. La Ley (Torá): Fue la primera sección que el pueblo de Israel reconoció como divinamente autoritativa. Desde el momento en que Moisés escribió el “libro del pacto” (Éxodo 24:4), los israelitas lo aceptaron como la mismísima Palabra de Dios. Como señala Pablo Hoff, Moisés al escribir las palabras de la ley, dio órdenes a los levitas de tomar “este libro de la ley y ponedlo junto al arca del pacto” (Dt. 31:24–26). En este caso, el escritor, en un sentido, canonizó sus propias composiciones4.
  2. Los Profetas (Nevi’im) y los Escritos (Ketuvim): Se desconoce el proceso exacto por el cual los judíos llegaron a reconocer como canónicos estos textos. Sin embargo, a medida que los profetas hablaban en nombre de Dios, sus escritos fueron atesorados como mensaje divino. Esto parece indicar que tan pronto como un profeta escribió su mensaje, este llegó a ser parte de las Escrituras.
  3. El Concilio de Jamnia (aprox. 90 d.C.): Tras la destrucción del templo de Jerusalén en el año 70 d.C., los rabinos judíos se reunieron en Jamnia para discutir la canonicidad de algunos libros cuestionados (concilio que algunos ponen en duda). El canon hebreo no se creó en esa instancia, sino más bien, Jamnia sirvió para confirmar los libros que la comunidad judía ya aceptaba y para cerrar debates periféricos sobre la inclusión de libros como Eclesiastés o Cantar de los Cantares. Como indica C.Ryrie, estas discusiones tenían que ver con un canon ya existente5.

Los Criterios de Canonicidad Judíos

Para que un libro fuera aceptado en la colección sagrada, debía pasar por el filtro riguroso de la comunidad hebrea. Entre los criterios se pueden mencionar los siguientes:

  • Autoridad Profética: El texto debía ser escrito por un profeta reconocido o alguien con el don profético, respaldado por Dios mediante milagros o el cumplimiento exacto de sus palabras. Moisés, David, Isaías y Daniel cumplían este requisito esencial.
  • Armonía con la Ley de Moisés: Ningún libro nuevo podía contradecir la revelación fundamental dada en la Torá (los primeros cinco libros). Según Deuteronomio 13, cualquier mensaje, incluso si venía acompañado de señales, debía ser rechazado si desviaba al pueblo del Dios revelado en el pacto.
  • El Cese de la Profecía: Los judíos sostenían la firme convicción de que la “voz profética” había cesado en Israel con el profeta Malaquías (alrededor del 400 a.C.). Esta es la razón principal por la cual los libros Apócrifos o Deuterocanónicos (escritos en el período intertestamentario, como 1 y 2 Macabeos) nunca fueron aceptados en el canon judío, pues ellos mismos reconocen haber sido escritos en tiempos donde no había profeta en Israel (1 Macabeos 9:27).
  • Idioma hebreo: Sobre todo como respuesta a la versión griega de las Escrituras, la cual tenía libros agregados que fueron rechazados por el canon judío.

Conclusión

Cuando el apóstol Pablo le escribe a Timoteo enseñándole que “toda la Escritura es inspirada por Dios” (2 Timoteo 3:16), cabe la pregunta ¿Cuál es esa escritura inspirada? ¿Qué o qué determina que es escritura inspirada? ¿Por qué otros escritos tan antiguos como los canónicos fueron apartados y clasificados como apócrifos? El proceso histórico de la formación del canon nos da la respuesta.

En el Nuevo Testamento se confirma que son los judíos los depositarios de la Revelación:

“¿Qué ventaja tiene, pues, el judío? ¿o de qué aprovecha la circuncisión? Mucho, en todas maneras. Primero, ciertamente, que les ha sido confiada la palabra de Dios.” (Romanos 3:1-2)

Por lo tanto, el canon judío es válido para todo efecto del Antiguo Testamento, el cual tiene el mismo contenido de nuestras biblias hasta hoy, puesto que “nuestras Biblias tienen 39 libros inspirados, cuyo texto corresponde exactamente a la división de 24 rollos practicada por Israel”6.

Y lo más maravilloso, es que el mismo Señor Jesucristo citó estas Escrituras, refiriéndose exactamente a la misma estructura de tres partes de la Biblia Hebrea:

“Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.” (Lucas 24:44)

Es, por lo tanto, el Antiguo Testamento que tenemos en nuestras Biblias, el mismo que Jesús leyó, amó y de las cuales testificó que hablaban de Él. 

Estudiar la canonicidad nos protege contra confusiones respecto a libros apócrifos y reafirma nuestra fe en que Dios es lo suficientemente poderoso no solo para inspirar Su Palabra, sino para preservarla intacta a través de los siglos.

Referencias

  1. kanon (κανών, G2583), Diccionario VINE Nuevo Testamento. ↩︎
  2. Puigvert, Pedro. ¿Cómo llegó la Biblia hasta nosotros?, 1999, p.11 ↩︎
  3. Hoff, Pablo. Teología Evangélica (Tomos I y II), 2005, p.105 ↩︎
  4. Hoff, Pablo. Teología Evangélica (Tomos I y II), 2005, p.110 ↩︎
  5. Ryrie, Charles. Teología Básica, 1993, p.48 ↩︎
  6. Puigvert, Pedro. ¿Cómo llegó la Biblia hasta nosotros?, 1999, p.155 ↩︎
hermeneutica biblica

Qué es la hermenéutica bíblica y por qué es importante

La Biblia es la Palabra de Dios, pero no siempre es fácil entenderla. Diferentes contextos históricos, culturales y lingüísticos suelen dificultar la comprensión correcta del mensaje bíblico. Considera lo siguiente:

  • La biblia se terminó de escribir hace más de 2.000 años y algunos de sus términos traducidos a nuestro idioma y conceptos son desconocidos para el lector actual.
  • La biblia fue escrita en una cultura totalmente diferente a la nuestra y debemos entender algo de esa cultura para ponernos en el lugar del receptor original del mensaje.
  • El mensaje de la Biblia no es siempre literal o alegórico. Por lo tanto es necesario atender a las reglas gramaticales correctas para comprender el significado de un pasaje o libro.

Lo anterior abre una gran brecha interpretativa que debemos superar al estudiar la Biblia. Aquí surge la hermenéutica bíblica, una disciplina indispensable para todo creyente que busca conocer la verdad de las Escrituras y aplicarla de manera fiel.

¿Qué es la hermenéutica?

La palabra hermenéutica viene del griego hermeneúo (“explicar”, “interpretar”), y se define como como la ciencia o arte de la interpretación [1]. Cuando leemos la Biblia y entendemos algo, mentalmente aplicamos alguna forma de hermenéutica sobre del texto, aún cuando no somos conscientes de ello. No existe tal cosa como leer un texto y entenderlo “tal como está escrito” sin pasar por un proceso de interpretación.

Entonces el asunto no es si acaso interpretamos o no, sino en cómo estamos interpretando. Por esto es muy importante afinar nuestro proceso de interpretación de la Biblia y adquirir una hermenéutica que nos permita entender la Biblia de la manera más correcta, sobre todo si somos enseñadores.

La hermenéutica bíblica es espiritual

Algunos cristianos creen que la idea de estudiar el texto de la Biblia de acuerdo a una buena hermenéutica no es espiritual. La oración, ir a la iglesia, predicar, evangelizar, estas actividades sí se consideran espirituales, pero buscar palabras en un diccionario, hablar acerca de cuestiones gramaticales, de contexto y de datos históricos para discernir el sentido de un pasaje bíblico, parece ser un poco mundano. 

¿No basta con la oración para pedirle a Dios entendimiento? ¿Para qué es necesario aprender tantos conceptos teológicos? ¿Para qué atender a asuntos de gramática e históricos? 

Lo cierto es que Dios quiere que todo cristiano se dedique a escudriñar (Examinar, inquirir y averiguar cuidadosamente algo y sus circunstancias [2]) las Escrituras (Juan 5:39). No se trata sólo de leer el texto bíblico, también se debe examinarlo. Ahora, para poder examinar e investigar el texto bíblico, lo primero que debemos atender es el método de comunicación que Dios usó para transmitirnos su mensaje.

La Biblia usa comunicación humana

La Biblia no está escrita en un lenguaje divino. Usa un método de comunicación humano, escrita por humanos para humanos. El contenido es divino, pero la forma en que viene su mensaje es humana. La Biblia está escrita para ser entendida por seres humanos usando las normas de comunicación que usan los seres humanos. 

Por lo tanto, si Dios inspiró la Biblia en lengua humana, debemos interpretar la Biblia con las reglas normales de comunicación humana.

La importancia de la hermenéutica bíblica

1. Descubrir el significado original del texto

La Biblia fue escrita en un contexto cultural, histórico y lingüístico muy diferente al nuestro. La hermenéutica nos ayuda a cruzar esa brecha y a responder preguntas cruciales como:

  • ¿Qué significaba este texto para la audiencia a la que fue escrito?
  •  ¿Qué quería decir realmente el autor bíblico?
  • ¿Cómo funcionaban las costumbres y la cultura de la época?

La hermenéutica nos enseña a no leer el texto solo desde nuestra perspectiva moderna, sino a desenterrar su significado original.

2. Evitar la manipulación y la falsa doctrina

Cuando no se interpreta la Biblia correctamente, el texto puede ser sacado de contexto para apoyar ideas personales o doctrinas erróneas. Al usar la hermenéutica, te proteges de interpretaciones sesgadas y superficiales. Te permite:

  •       Entender la intención del autor.
  •       Considerar el contexto literario y la gramática.
  •       Comparar Escritura con Escritura para una comprensión completa.

Esto te capacita para discernir lo que es un mensaje genuino de lo que es una distorsión.

3. Aplicar el mensaje de manera relevante

La hermenéutica no sólo mira hacia el pasado, sino que también nos ayuda a traer el mensaje de la Biblia al presente. El último paso de la hermenéutica busca entender cómo una verdad eterna de las Escrituras puede impactar y transformar la vida del creyente hoy.

Es un puente que conecta el significado original de un texto antiguo con las realidades de la vida moderna, permitiendo que la Biblia sea una guía viva y relevante para la humanidad de nuestro tiempo.

 

Conclusión

La hermenéutica bíblica no es un lujo académico reservado a teólogos, sino una necesidad de todo cristiano que quiere ser fiel a la Palabra de Dios. Por lo tanto, aprender y aplicar principios de una correcta hermenéutica bíblica es esencial para evitar errores y falsas doctrinas, entender mejor a Dios y vivir conforme a su voluntad.

En próximos artículos estaremos desglosando más detalles sobre la hermenéutica bíblica, y tocaremos temas relacionados a la exégesis y algunas reglas básicas de hermenéutica muy útiles y prácticas.

 


[1] Diccionario Enciclopédico Bíblico Ilustrado CLIE

[2] Definición del diccionario RAE

la oración de manasés

La Biblia del Oso, la primera Biblia completa en español

Un día como hoy, 26 de septiembre del año 1569, salió a la luz la primera versión completa de la Biblia traducida al castellano, la llamada “Biblia del Oso”. El autor principal de esta obra fue Casiodoro de Reina, un monje católico jerónimo español convertido al protestantismo, el cual siendo perseguido arduamente por la Inquisición Católica Romana, y después de muchas penurias y exilios, logró finalmente terminar y publicar su obra en la ciudad de Basilea, Suiza.La Biblia del Oso

En esa oportunidad se lanzaron unos 2600 ejemplares para su venta, aunque muchos de ellos terminaron siendo quemados por los inquisidores.
 
La traducción de esta Biblia se basó en lenguas originales (hebreo, arameo y griego), cuyas fuentes principales fueron los textos hebreos del Texto masorético (Antiguo Testamento) y griegos de Erasmo (base del Textus Receptus), además de los trabajos de Encinas y Pérez de Pineda, entre otros textos consultados.
 
En su deseo de traducir la Biblia al castellano, Casiodoro estaba incurriendo en un gran riesgo, pues el catolicismo romano prohibía las traducciones de la Biblia a los “idiomas vulgares”, es decir, en las lenguas propias de los pueblos (entre ellas, el castellano), pues la Iglesia Católica Romana sólo autorizaba la Biblia en latín “La Vulgata”. Cualquier otro intento de traducción no autorizada era penado por la Inquisición.
 
Esta Biblia, cuyo título original es “La Biblia que es, los sacros libros del Viejo y Nuevo Testamento / Traducida del español, 1569″ fue llamada “Biblia del Oso” por el grabado de un oso que aparece en su portada sacando miel de un panal.

La aparición de la Biblia del Oso fue de suma importancia para todos los cristianos de habla hispana, pues en el año 1602 Cipriano de Valera (antiguo compañero de monasterio de Casiodoro), hizo el trabajo de revisión de esta traducción (revisión que se hizo conocida como “la Biblia del Cántaro”), lo que posteriormente dio origen a las actuales versiones “Reina-Valera”.
 
Damos gracias a Dios porque a pesar de toda la oposición, amenazas e inquisición, la Biblia traducida al idioma del pueblo logró imponerse, y por ello tenemos la Biblia en nuestras casas.
 
“…La hierba se seca, y la flor se cae; Mas la palabra del Señor permanece para siempre…”(1 Pedro 1:24-25)
 
Acá puedes ver un ejemplar de esta antigua Biblia digitalizada: https://archive.org/details/labibliaqveeslos00rein
 
 
Bibliografía:
  • Comprendamos cómo se formó la Biblia, Neil R Lightfoot, Editorial Mundo Hispano
  • Diccionario Teológico Ilustrado, Francisco Lacueva, Editorial CLIE
  • Cómo explorar la Biblia, Stephen M. Miller, Editorial Caribe
 
Reinavalera

Conspiración contra las Sagradas Escrituras

Reinavalera

Así como se titula este post, es el título del libro que recomiendo en esta ocasión, cuyo contenido es digno de ser leído, estudiado y analizado por todos aquellos que se interesan en la verdad de una de las versiones de la Biblia más confiables y recomendadas de habla hispana, pero a la vez, una de las más puestas en tela de juicio a medida que avanzan los tiempos y se crean nuevas versiones: La Reina – Valera (RV).

Hace mucho tiempo que quería comentar respecto a este tema, y si bien, ya han pasado años, creo que este texto sigue y seguirá vigente, puesto que la apostasía y el movimiento ecuménico seguirán tendiendo lazos para desacreditar a la RV.

César Vidal Manzanares, un prolífico escritor, juntamente con Domingo Fernández, nos entregan este documento que expone aspectos importantes a tener en cuenta a la hora de elegir entre una versión de la Biblia y otra. Los autores dan amplio crédito a la Reina Valera, específicamente tratándose de las versiones 1909 y 1960, aparte de poner al descubierto las grandes falencias y herejías de las nuevas versiones basadas en el texto griego compilado por Wescott y Hort, corregido por Nestlé-Aland, como es el caso de la “Versión Popular”.

Un libro interesante, que además puede ser compartido en su formato electrónico, siempre y cuando sea para fines educativos y formativos, y no mercantiles.

Una verdadera conspiración que hace mucho tiempo que se ha estado moviendo, la cual no debe ser ignorada por el pueblo de Dios.

Como está escrito:

“El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.” (Lucas 21:33, RV60)

Descárgalo en el siguiente link (archivo pdf):
http://www.estudios-biblicos.org/estudios/conspiracion.pdf

¡Dios te bendiga!

El día y mes de la Biblia ¿Por qué se celebra?

mes de la Biblia

El día de la Biblia es una celebración que se hace en varios países, los cuales no coinciden necesariamente en una misma fecha, aparte de ser realizada por diferentes grupos religiosos que se relacionan con la Biblia en alguna manera, entre ellos: evangélicos, católicos romanos y ortodoxos.

En Chile aún no hay un día institucionalizado, aunque la Sociedad Bíblica, al igual que en otros países, ha sido la responsable de impulsar la campaña de la celebración del mes de la Biblia, el cual es el mes de septiembre.

¿Por qué Septiembre es el mes de la Biblia?

Debido a que la Sociedad Bíblica mantiene lazos tanto con la iglesia evangélica como con el Vaticano, ésta ha constituido el mes de Septiembre como mes de la Biblia por dos razones:

1) Para los católicos: Porque el 30 de septiembre es el día de San Jerónimo, el hombre que dedicó su vida al estudio y a la traducción de la Biblia al latín.

Biblia del oso

2) Para los evangélicos: Porque el 26 de septiembre de 1569 se terminó de imprimir la primera Biblia traducida al español por Casiodoro de Reina llamada “Biblia del Oso”. Se llamaba así porque la tapa de esta Biblia tenía un oso comiendo miel desde un panal. Esta traducción, que posteriormente fue revisada por Cipriano de Valera, dio origen a la famosa versión “Reina Valera”.

Del “Mes de la Biblia” se desprende “el Día de la Biblia” el cual es conmemorado en varios países, aunque en distintas fechas, entre ellos: Argentina (cuarto domingo de septiembre), Venezuela, Nicaragua (último domingo de septiembre), República Dominicana (27 de septiembre), etc. En estos dos últimos países, dicho día se encuentra institucionalizado por ley.

En Chile aún no se aprueba por el gobierno la oficialización de un “Día de la Biblia”, aunque ya existen propuestas que se están tramitando en el congreso para hacer que este día se lleve a cabo el último domingo de septiembre de cada año [1]. Según lo indicado por el portal terra, existe un proyecto presentado por el parlamentario Alberto Cardemil, pero según la nota periodística, ven poco probable a que se haga efectivo, ya que les parece un proyecto “curioso” [2].

¿Cuándo se celebra el día de la Biblia en tu país?
¿Resulta de utilidad?

Comenta con libertad…

Referencias:

[1] Las intenciones de institucionalizar el Día de la Biblia en Chile (2006):
Antonio Leal: “Hemos presentado un proyecto que va establecer el día de la Biblia, el último día domingo de septiembre. Ya está en la agenda del Parlamento.” (Marzo 2006)
http://www.armonia.cl/noticias/notis_2006/03_2006/290306_cultogob.htm

Antonio Leal en su intención de apurar el proyecto para institucionalizar el “Día de la Biblia”, propuesta presentada el año anterior junto al ex diputado Edmundo Salas. El proyecto contempla conmemorar el día de la Biblia el último domingo de septiembre de cada año.
http://www.lun.com/ediciones_anteriores/detalle…2006

[2] Terra.cl. [Septiembre 2007] Los proyectos de ley más curiosos presentados en el Congreso: http://www.terra.cl/noticias/index.cfm?id_cat=302&id_reg=850157

Que significa maranata

¿Qué significa Maranata?

La palabra “Maranata” (maravn-ajqav), corresponde a la trascripción griega de una expresión de origen arameo, compuesta por dos términos, que significa “El Señor viene”.

Esta misma expresión se encuentra con algunas variaciones, como “Maranatha”, “Marana-ta”, o “Maran-ata”, que significan prácticamente lo mismo.

Esta palabra se encuentra en la Biblia, en el pasaje de 1º Corintios 16:22, en donde se cita tal cual en las versiones más antiguas, como en el caso de la RV 1909 o la versión inglesa KJ que tienen impresa la palabra “Maranatha”:

“El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema. Maranatha.” – 1 Corintios 16:22, RV1909

En versiones posteriores, la palabra aludida aparece traducida al castellano, de manera que en las versiones RV 1960 y 1995 aparece como “El Señor viene”.

“El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema. El Señor viene.” – 1 Corintios 16:22, RV1960

Referente a la composición de ésta palabra, el diccionario VINE (en su versión electrónica para E-Sword) comenta:

“La primera parte, que finaliza en «n», significa «Señor»; en cuanto a la segunda parte, los «Padres» la consideraban como un tiempo pretérito, «ha venido». Los modernos expositores la toman como equivalente a un presente, «viene», o futuro, «vendrá».
Ciertos eruditos en arameo consideran que la última parte consiste en «tha», e interpretan la frase como una exclamación, «Ven, nuestro Señor», o «Oh, ven Señor».
Sin embargo, el carácter del contexto indica que el apóstol está haciendo una declaración en lugar de expresar un deseo o de pronunciar una oración.”

Referente al motivo de su uso en los primeros cristianos, el citado diccionario dice:

“En cuanto a la razón de por qué se usaba esta expresión, lo más probable es que fuera una expresión corriente entre los cristianos primitivos, que incluía la consumación de sus deseos. «Al principio el título Marana o Maran, utilizado al dirigirse a Cristo y al referirse a Él, no era otra cosa que la respetuosa designación del Maestro por parte de los discípulos».”

Para más antecedentes, descarga gratuitamente la Biblia electrónica E-Sword, la cual ya había recomendado anteriormente, y agrégale el diccionario VINE.

¡El Señor viene!